martes, 23 de noviembre de 2010

HARRY POTTER ARRASA EN TAQUILLA


Gloria Conde/ El pasado fin de semana se estrenaba la primera parte de la séptima película del niño mago “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”. La película se ha convertido en el segundo mejor estreno del año, sólo superado por “Alicia en el país de las maravillas” de Tim Burton.

En su primer fin de semana, el nuevo estreno de Harry Potter ya ha conseguido una recaudación de 5.624.514 euros. La cifra supone un aumento del 58% respecto a lo visto una semana antes del estreno de Harry Potter, en cuanto a recaudación, y un 61% en la presencia de espectadores.

Sin embargo, el mismo fin de semana de noviembre del año pasado llegaba a la pantalla “Luna Nueva” de la Saga Crepúsculo superando la barrera de los diez millones de euros de recaudación en su primer fin de semana. Esta cifra supone un descenso del 33% con respecto al año pasado.

Lo que sí es destacable es que el niño mago supera los datos de “Eclipse”, la tercera entrega de Crepúsculo, que conseguía una recaudación de 5,3 millones de euros en su estreno el pasado mes de junio.

Habrá que esperar hasta el 15 de julio del próximo año para ver la segunda parte de la séptima película de Harry Potter, aunque ya se prevé que será también un éxito masivo por los fans y todo el despliegue promocional que rodea a las películas del niño mago.

domingo, 21 de noviembre de 2010

TODOS LOS NIÑOS INVISIBLES

"Todos los niños invisibles" es un largometraje hecho por 8 directores que con 7 cortometrajes han compuesto esta historia. Todos los cortos giran entorno a un mismo tema: los niños del mundo desfavorecidos y los problemas a los que se enfrentan en su día a día.

TANZA es un niño guerrillero africano que lucha por liberar su país y mata personas sin pestañear. Choca la dureza de esta historia del argelino Mehdi Charef en la que niños de tan corta edad se comportan como sanguinarios asesinos sin sentimiento de culpa, completamente convencidos de que la causa que les mueve es justa. Este tema ya lo hemos visto en muchas películas como Diamante de sangre y siempre nos resulta igual de duro. La vulnerabilidad de estos niños, fáciles de confundir, hace que no diferencien el bien del mal y que cometan atrocidades como algo normal en su rutina diaria, como un juego más.

Emir Kusturica con BLUE GIPSY nos habla de un niño gitano que está en un reformatorio y el mismo día de su salida, decide volver. ¿La causa? Su padre le obliga a él y a todos sus hermanos a robar y para más inri, encima les maltrata, así que prefiere volver a vivir encerrado para terminar con sus problemas. Está contado con cierto tono cómico, la música también contribuye a darle cierto tono de humor y de desenfado, pero a ratos resulta demasiado grotesco.

JESUS CHILDREN OF AMERICA es el mejor corto de todos. Spike Lee consigue emocionarnos con Blanca, una adolescente que de repente descubre que sus padres son drogadictos y que encima le han dejado una herencia fatal: el sida. A partir de entonces tendrá que aprender a afrontar una enfermedad que mucha gente de su entorno no entiende y que le acompañará el resto de su vida. Destaca además, lo normal que es esta chica a pesar de la situación que le rodea y la valentía con la que lo afronta a pesar de su edad.

La brasileña Katia Lund, como no podía ser de otra manera, retrata la realidad de muchos niños en su país. BILU Y JOAO son una niña y un niño de las fabelas de Sao Paulo, que día a día tienen que buscarse la vida para ganar unos pocos reales y poder sobrevivir, para lo que aprovechan todas las oportunidades que van encontrando por el camino, pero siempre de manera honrada. Resalta la alegría con que se enfrentan a su realidad y lo que valoran cada pequeño triunfo que consiguen, a pesar de que el mundo se empeña en engañarles.

JONATHAN es el corto realizado por Jordan Scott y Ridley Scott. Un fotoperiodista de guerra se ve atormentado por sus recuerdos y recurre a la infancia para evadirse. Es una historia que resulta demasiado enrevesada, muy metafórica y que te hace perderte un poco. Me parece que como relato individual tiene su sentido, pero rompe la dinámica de la película en su conjunto ya que el resto de historias aunque en cierto sentido resultan poéticas, resultan más realistas.

El italiano Stefano Veneruso retrata a CIRO un joven del sur de Italia, al que su madre obliga a pagarle los gastos de su manutención y se ve obligado a robar para ello. Ciro y su amigo Bertucciello al final tienen un momento de regreso a la infancia feliz que deberían estar teniendo, lo cual resulta en cierto modo poético.

Por último el chino John Woo nos cuenta la historia de dos niñas chinas con situaciones sociales radicalmente opuestas. SONG SONG Y LITTLE CAT viven cada una su particular infierno. Song Song pertenece a una familia adinerada que está a punto de romperse y cuya madre no sabe como afrontar la nueva situación. Little Cat fue abandonada por su madre al nacer y la ha cuidado un anciano pobre, pero acaba muriendo y el destino la lleva a vivir con un hombre que explota a niñas que trabajan para él. Sus vidas se cruzan en un pequeño instante, lo cual sirve para justificar la narración de ambas historias por separado.

Es una gran película, aunque el corto de Jonathan sobra, según mi parecer. Es una buena forma de abordar un tema tan extenso desde diferentes puntos de vista.

Resulta muy interesante y aunque es dura, es recomendable verla porque abre los ojos ante las injusticias del mundo con los niños, seres indefensos que se tienen que enfrentar a realidades muy complicadas y, que muchas veces, lo tienen que hacer ellos solos. Además, cualquiera pensaría que nosotros no tenemos que preocuparnos porque eso nos pilla muy lejos, pero la incorporación al largometraje de dos historias de niños de Italia y Estados Unidos, hace que nos demos cuenta de que no es una realidad que solo afecte a países tercermundistas, sino que son injusticias que les toca vivir a niños en cualquier lugar del mundo.

Muchas veces tenemos ese sentimiento o pensamiento de que los niños no deberían sufrir el maltrato, la marginación, el odio, la enfermedad, pero aún así lo sufren, y esta película intenta hacernos conscientes de lo afortunados que somos nosotros y lo desafortunados que son otros. También resulta una llamada a que entre todos busquemos una solución, porque la historia de cualquiera de estos niños podría haber sido otra, y solo una concienciación y un movimiento institucional mundial podrían conseguir que algún día las cosas fueran diferentes, que algún día sean menos los niños que sufren por culpa de las circunstancias que les ha tocado vivir. A lo mejor es una utopía imposible de alcanzar, pero cada niño de estos que consiga tener una infancia normal, de juegos, risas y obligaciones adecuadas a su edad, aportará luz y esperanza para que algún día las cosas sean diferentes.

EL JARDINERO FIEL

El director de la película Ciudad de Dios, Fernando Meirelles, dirigió en 2005 El jardinero Fiel, una película que se centra en la explotación de grupos étnicos y sociales poco privilegiados de Kenya. Si Ciudad de Dios podía tomarse como una protesta contra las autoridades brasileñas que propiciaron la creación y abandono de las favelas, El jardinero fiel es una crítica al mundo occidental frente a la marginación y el abuso del continente africano.

Tessa Quayle (Rachel Weisz) es una apasionada activista que se enamora de Justin Quayle (Ralph Fiennes), miembro del cuerpo diplomático británico asentado en Kenya. Justin es discreto, humilde y conciliador y pasa horas en su jardín cuidando sus plantas. Tessa es todo lo contrario a él y por ello se sumerge en los problemas de Kenya con su amigo médico, para atender las necesidades sanitarias de la población. En su apasionado romance, Tessa queda embarazada, y es entonces cuando empiezan algunos pequeños alti-bajos en la relación y una serie de malentendidos que parecen que deterioran el matrimonio. Los problemas empiezan porque Tessa está a punto de descubrir un escándalo en el país africano, pero antes de llegar a confirmar sus sospechas, aparece muerta junto a un hombre negro. Todo apunta a que se trata de un crimen pasional. Sin embargo, su marido se pondrá a investigar hasta descubrir toda la verdad.

El director de este film, Meirelles, ha arriesgado con una película que denuncia la realidad del continente “olvidado” (África), arremetiendo con algunos de los países “intocables” (Reino Unido, Alemania…) por su implicación en el estado del “Continente Negro”.

El jardinero fiel muestra África como una zona abandonada e invisible para el resto del mundo; señalando, además, el papel que cumplen allí las grandes corporaciones multinacionales (en este caso, la industria farmacéutica) con el consentimiento de los organismos internacionales, los gobiernos, etc. Muestra cómo en algunos países del “Continente Negro”, las personas son utilizadas como “conejillos de Indias” por los laboratorios farmacéuticos para probar sus medicinas y ver el resultado antes de sacarlas al mercado en Occidente.

Hay una frase que pronuncia un diplomático británico en la película que no deja indiferente a nadie: "Sí, vale, una empresa ha matado unos cuantos africanos, mujeres y niños inclusive, pero ¿qué más da? ¿Acaso los africanos no se están muriendo todo el rato?" Meirelles nos muestra la prepotencia y arrogancia del personaje en cuestión, acercándose bastante a la realidad de la sociedad occidental, que muchas veces no vemos mucho más allá de nuestro ombligo y nos importa un "comino" lo que puedan estar sufriendo otros en cualquier lugar del planeta. Deberíamos tomar conciencia de ello y tomar medidas.